Autismo Sevilla ha realizado una experiencia de colaboración con la entidad Astangu de Estonia. Un total de 6 chicos y chicas del Servicio Aspiro junto a dos profesionales de apoyo han viajado a Tallín para compartir una semana de aprendizaje y desarrollo personal.
Bajo la financiación de la Unión Europea y el programa de Intercambio Juvenil Erasmus +, Autismo Sevilla ha realizado una experiencia de colaboración con la entidad Astangu de Estonia.
Un total de 6 chicos y chicas del Servicio Aspiro junto a dos profesionales de apoyo (Sergio Villalobos y Mar Mejías) han viajado a Tallín para compartir una semana de aprendizaje y desarrollo personal con otros 6 chicos y chicas de Estonia.
Durante estos días, todos los participante llevaron a cabo actividades para el conocimiento tanto personal como interpersonal, basados en juegos y dinámicas diseñadas por los propios participantes. También disfrutaron de actividades socioculturales donde cada grupo habló sobre su país y pudimos conocer más la cultura de ambas regiones y estrechar lazos. Ha sido muy divertido para todo el grupo, gracias a la participación en juegos dinámicos en los que aprendimos y nos divertimos al mismo tiempo (kahoot, gymkana y oca realizada por los chicos y chicas), presentaciones dinámicas donde apreciamos la música y la gastronomía y salir a conocer la ciudad a través de juego dinámico como Geocaching …
Otro punto vertebrador del intercambio fueron las actividades relacionadas con el medio ambiente, como salidas a realizar una limpieza del medio a un lago cercano, presentación sobre la concienciación ambiental y debates sobre el cambio climático y el poder que tiene la participación en la vida ecológica del entorno.


Además de todo lo planificado, también se puso a prueba la capacidad para gestionar la incertidumbre y ampliar la flexibilidad a la hora de aprender a coger aviones y moverse por los aeropuertos, solventar los imprevistos de los retrasos de las aerolíneas, trabajar su autonomía y el compromiso con otras personas. Fue muy importante la idea de apoyarse entre ellos, pedir ayuda, aceptar responsabilidades, tener que preparar dinámicas grupales, practicar el inglés, establecer relaciones sociales en otro idioma, adaptación a imprevistos, conocerse a sí mismos en otro ambiente sin sus familias, tomar iniciativas, gestionar sus comidas y adaptarse a las que eran propias del país.Los participantes disfrutaron, aprendieron y estrecharon lazos entre ellos y con personas de otro país, creando una gran experiencia para todos.
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